La otra cara del ex ministro de Zapatero

Ángel Gabilondo: aproximación desde sus hechos

GABILONDO3

Flora Tristán

El pasado 11 de febrero en un hecho sin precedentes en el PSM, Tomás Gómez era fulminantemente cesado. Algo novedoso en el partido del régimen sólo por la manera de ejecutar el golpe de Estado. Desde 1995 el secretario general de los socialistas en Madrid tiene en común con su anterior homólogo haber descabezado al predecesor tras el batacazo electoral. Esta vez fue un ataque preventivo, y para ello tocaba poner un nuevo rostro, que no representase la decrepitud del bipartidismo en España. Y Ángel Gabilondo, pese a que el hermanísimo, le vino a decir que para gobernar esa casa había que estar loco. “¿Qué persona inteligente querría meter la cabeza en la boca de este lobo?”… Pues el ex ministro de Zapatero.

No conozco a Ángel Gabilondo personalmente. Es jovial, y educado en la distancia pero también la baza del Partido Bankia y/o la casta. Algunos se quedaron anonadados cuando José Manuel López, le recordó de Telemadrid que formó parte del Consejo de Ministros que indultó a Alfredo Sáenz, número dos del Banco Santantader. Para quienes conocemos su trayectoria… Sólo es un episodio más de la novela.

Si vamos varios capítulos atrás hallamos que Ángel Gabilondo fue rector de la Universidad Autónoma de Madrid, y presidente de la Conferencia de Rectores de la Comunidad de Madrid (CRUMA) y en los dos últimos años que estuvo al frente de la UAM, ocupó también el cargo de presidente de la Conferencia de Rectores de las Universidades Españolas (CRUE), una institución que integra a 50 universidades públicas y 24 privadas para conseguir una voz unánime en varias materias.

En estos años explotó la relación entre empresas y universidades, ostentó cargos en la Fundación Parque Científico de Madrid, organización sin ánimo de lucro creada por la UAM y por la Universidad Complutense (UC), con el apoyo de la Cámara de Comercio e Industria de Madrid, el Ayuntamiento de Tres Cantos, el Centro de Investigaciones Energéticas, Medioambientales y Tecnológicas, el Centro Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) y el Banco Santander. También fue copresidente de la Fundación UAM-El País, vicepresidente de la UAM-El País, y vicepresidente de la Fundación Universidad-Empresa.

No podía faltar en su haber de responsabilidades el cargo de consejero y vicepresidente en el Portal Universia S.A. Ni que decir tiene, que en aquel tiempo el Banco Santander fortaleció su presencia en las universidades. ¿Cómo se iba a oponer a indultar a un hombre de Emilio Botín?

Salto a la política
Ya como ministro entre 2009 y 2011 armó y mantuvo la LOE. Bajo su paraguas se han producido las nefastas políticas de comunidades autónomas como Valencia o Madrid. Por supuesto, al igual que sus antecesores en el cargo no retiró los crucifijos de las escuelas públicas. Hábilmente trasladó el conflicto para no manchar su estampa a confesional a los Consejos Escolares para que fueran éstos los que se manifestaran sobre este tema. Finalmente terminó defendiendo en este choque la actuación de la Junta de Castilla y León y del gobierno regional de la Comunidad de Madrid.

Mantuvo los Acuerdos con la Santa Sede y los privilegios a la Iglesia Católica en la educación. Seguramente no sólo influyó su paso por la congregación del Sagrado Corazón, también otros intereses por mantener el estatus quo del 78.

En la Comunidad que aspira a presidir fue una pieza decisiva en los años más negros de la Educación. Hace un lustro presentó el documento para un pacto educativo. No llegó a alcanzarse, por la oposición de José Ignacio Wert y sus partidarios, pero sí lo suscribió Mª Dolores de Cospedal.

Como parte de su desastrosa gestión mantuvo unos currículos cerrados, con poco o ningún sentido pedagógico, y siguió propiciando la existencia de 17 sistemas educativos distintos en España. En el caso de la Comunidad de Madrid abrió las puertas a que pudiese haber casi un sistema casi por cada centro educativo. Las consecuencias: aumento de la desigualdad. La que tanto dice combatir.

En lo que se refiere a la Educación Universitaria implantó el Plan Bolonia, en coherencia con sus principios durante su etapa como rector de la Universidad Autónoma de Madrid. Garantizó su aplicación anteponiendo los intereses de la Troika, y la Europa de Merkel a los de las universidades españolas. Este proceso, aunque lo negó, coincidió con el inicio del auge de las universidades privadas que durante su mandato no impidió por ninguna vía, no por supuesto cuestionó.

Durante su mandato se mantuvo la normativa franquista del Régimen disciplinario, se aplicaron graves recortes en Madrid sobre condiciones laborales del personal interino, la formación continua del profesorado… No hizo nada.

Tampoco movió un dedo cuando la Comunidad de Madrid promulgó el Decreto 105/2009 por el que se reguló la financiación del primer ciclo de esta etapa, y supuso la privatización de gran número de escuelas infantiles en nuestra región, así como la externalización de servicios.

Gabilondo presume de diálogo y talante, pero carece de ambas virtudes. CCOO, asociaciones de profesorado, asociaciones de alumnado, la Plataforma de Educación Infantil O-6, los Movimientos de Renovación Pedagógica, padres y madres se dirigieron al Ministro para que actuara y recurriese aquella normativa autonómica que interpretaba de manera dudosa la normativa básica. Sólo el propio Ministerio podía interpelar a Lucía Figar sobre su correcta aplicación… Miró para otro lado y dejó hacer a la Consejera de Educación. El resultado: cesión de terrenos, concertando a órdenes y entidades utraconservadoras, regulando la libertad de elección como una vía para transferir alumnado de centros públicos a centros privados, otorgando privilegios a familias y alumnado por el hecho de haber elegido educación privada.

La ambigüedad, laxitud y apariencia de respeto son las señas de Gabilondo. Razones de sobra junto a su trayectoria para ser el elegido del Partido Bankia.

Deja un comentario