Las cuentas y los cuentos de Borrell

El ex ministro y ex presidente del Parlamento Europeo arremete contra el proceso independentista catalán en su libro Cuentas y cuentos del independentismo. Nosotros echamos cuentas con el político para ver cuánto cuento tiene.

Ceferino Fonseca

Las elecciones  catalanas, tienen al menos  una virtud, sacar del olvido a  los espadones socialistas  que  vuelven en tiempos oscuros para su causa  a hacer el último servicio por el  partido. El pasado lunes 14 de septiembre, Jossep Borrell,  era entrevistado en el programa   El intermedio,  con  motivo de la presentación de su último libro “Las cuentas y los cuentos del independentismo”  de reciente publicación y aparente victima de la censura  en la televisión pública catalana  En  su libro, Borrell desgrana  a la inversa  el argumento fiscal del independentismo de convergencia.  Trabaja con la hipótesis  que sostiene que  si bien existe una desigualdad en el nivel de impuestos  que pagan los ciudadanos catalanes, tal diferencia es mucho menor de lo que afirman los líderes de la actual candidatura “Junts per el SI”, que  se sirven de una argumentación inflada con cifras macroeconómicas y presupuestarias  ilusorias, para apuntalar económicamente el proceso de ruptura independentista.  Sin embargo, “las cosas son más complicadas, y la sociedad catalana es más plural de lo que parece”, Borrell  sostiene que “el independentismo es cultural, mediática y socioeconómicamente hegemónico. Pero hegemonía no es mayoría, y no está nada claro que, por el momento, la opción a favor de la independencia sea mayoritaria.” En resumen se puede decir que Cuentas y cuentos del independentismo es un libro que anima un debate académico sobre un proceso político, pero ¿Dónde ha estado Borrell estos últimos años? ¿Es casualidad que salte a la arena pública dos semanas después de la carta de Felipe González a los catalanes?

Desde que Borrell tuviera que dimitir de la secretaria general del PSOE después de haber ganado las primarias un año antes, y ver cómo su principal competidor- Joaquín Almunia-  se convertía en el candidato oficial de la derrota socialista contra un Aznar que prometía guerra en su segunda legislatura, el político socialista  continuó  su carrera política ascendente. Recordemos que de Concejal del municipio madrileño de Majadahonda en 1979, pasó a ser secretario de Estado en 1982 con el primer gobierno socialista, cargo que  mantendrá en diferentes puestos  una década hasta que en  1991,  sustituya a José Barrionuevo  como ministro de Transportes, Turismo y Medio ambiente.

Una vez desbancado Almunia, y llegado Zapatero a la Moncloa en 2004, se presenta como cabeza de la lista del PSOE  al parlamento europeo,  obteniendo la victoria por un estrecho margen de menos de 350.000 votos frente al ultramontano conservador Jaime Mayor Oreja. Eran los mejores años del bipartidismo con una  Izquierda Unida  desarticulada por el zapaterismo,  un partido socialista fuerte gobernando en Catalunya  en el llamado Tripartito, y un modelo de gestión territorial de las comunidades autónomas que si bien no había entrado  todavía en crisis evidenciaba un cierto cansancio en materias como Medio Ambiente con la crisis del trasvase del Ebro derogado por Cristina Narbona, compañera de Borrell, y nueva Ministra del ministerio de Agricultura y Medio Ambiente.

La política en el Euro parlamento era, hasta hace poco, como el Senado Español. Esto es, un cementerio de Elefantes a los que asegurar un puesto de prestigio y poca relevancia con los que completar los años  para cobrar la jubilación completa. De entre los  eurodiputados electos en 2004 encontramos a viejos y nuevos conocidos de la política actual. Entre las filas del PSOE encontramos a Enrique Barón ex ministro socialista de Transportes en los ochenta, a una Rosa Díez que todavía no ha roto con Zapatero  y a una en aquel momento,  poco conocida, Elena Valenciano[1].

Borrell se mueve con certera habilidad en las primeras semanas de la legislatura en el Euro parlamento, consiguiendo ser elegido el 20 de Julio de 2004  Presidente del Parlamento Europeo  en virtud de un acuerdo al que llegan el Partido Socialista  y Partido Popular Europeo para turnarse  en el control de la actividad parlamentaria y a cambio  de que en su momento los socialistas apoyaran la promoción  del conservador portugués Durao Barroso, para ocupar la presidencia de la Comisión Europea. Socialistas y conservadores pactando puestos en Europa, parece que estamos hablando  como si de la elección de Jean Claude Juncker se tratara, pero estamos en 2004.

Desde 2007 hasta 2010 retoma una vida académica que nunca ha abandonado del todo, durante sus años en la política nunca deja de publicar libros, pero  tras su paso por el euro parlamento  se convierte en conferenciante estrella de cursos universitarios con ponencias que generalmente versan sobre medio ambiente, al tiempo que retoma las clases en la Universidad Complutense de Madrid como Catedrático de Matemáticas Empresariales. En el año 2010,  será nombrado  director del prestigioso de investigación  European University Institute  con sede en Florencia aunque no durará más de dos años en el cargo ya que en 2012 se descubre que vulnera el régimen de incompatibilidades laborales al ser al mismo tiempo Consejero de la empresa Abengoa  por la que percibe hasta la fecha 300.000 euros al año.  Un años después en 2013 pedirá la jubilación anticipada  como profesor de la UCM y pondrá fin a casi cuatro décadas de actividad académica alternada con la política. Aunque Borrell es licenciado en Ingeniería Aeronáutica, obtuvo la Cátedra de Matemáticas empresariales con menos de treinta años con una tesis leída  el 1977 sobre el control  de variables conceptuales del control óptimo en las planificaciones económicas. Su director de tesis, Manuel Lopez Cachero, catedrático de economía aplicada y presidente de AENOR (Asociación Española de Normalización y Certificación) hasta el año 2014, momento en el que dimitió aduciendo motivos personales pero salpicado por un uso fraudulento de una tarjeta oficial durante más de diez años.

 Nadie puede poner en duda el compromiso de Borrell con la defensa del medio ambiente. Se trata de un político de firmes convicciones europeístas  y que ha tenido un papel ciertamente relevante dentro del campo socialista de la pasada década. Sin embargo, en tiempos cómo los actuales, donde todos los políticos y no solo los de Podemos deben de poder pasar la prueba del algodón, nos encontramos con que Borrell después de ocupar  diversos cargos públicos  ha pasado a ocupar un puesto en un consejo en una empresa privada que tiene un notable volumen de facturación  mediante licitaciones con el Estado. Eso se llama en el argot político, “puerta giratoria”  y hay quien sostiene que es la forma que tienen los empresarios de pagar los servicios debidos a los políticos durante el tiempo que estos ostentan sus cargos. No dudamos de la verosimilitud de los cálculos de Borrell sobre Catalunya, pero tampoco queda mucha duda de que ha vivido del cuento de la política demasiado tiempo. Es posible que hace unos años pertenecer a la elite política conllevara de seguido convertirse en consejero de una multinacional, pero esos tiempos  han pasado. La ética pública  o se  fundamenta en la honradez de quien la enuncia, o se convierte  en la típica demagogia de quien llama sinvergüenza a un sinvergüenza pero obvia  que a él le han pillado cobrando dos sueldos abultados cuando solo podía cobrar uno.

 Mucho más interesante es la composición de la lista Popular  que además de Mayor-Oreja, representante del ala más conservadora del partido,  están Ana Mato, exministra de sanidad con Rajoy que dimitió  por su implicación en la Trama Gürtel, José Manuel García Margallo, actual titular del Ministerio de Asuntos Exteriores, Iñigo Méndez de Vigo, que hasta  hace poco fue  Secretario de Estado para la UE y que actualmente ostenta en forma de  dádiva presidencial,  la titularidad del Ministerio de Educación, y Carmen Fraga Estévez, hija del carnicero de Vitoria , que lleva viviendo de la política desde 1970 y que en 2014 acumulaba dieciocho años como eurodiputada.

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