Las 5 cosas que hay que recordar de la legislatura que nos deja el Partido Popular antes del 20D

Es arriesgado tratar de enumerar en una lista de 5 las cosas que hay que recordar del Partido Popular antes de ir a votar las próximas elecciones del 20D. Desde luego, la lista podría llegar a números de tres o cuatro cifras (como en sus sobres). Pero con tal de no aburrir (o deprimir, visto como están sus posibles resultados en las últimas encuestas preelectorales), voy a intentar concentrar lo mínimo imprescindible. Vamos a ello:

1. Corrupción, que maldito nombre tienes: “Luis, sé fuerte”.

La Sra. Villalobos se ofendía la otra semana porque Pablo Iglesias acusaba al PP de ser el partido de la corrupción. No seamos malos con ella, seguramente andaría distraída con el Candy Crush, y no se enteró de que su partido está involucrado en más de 50 casos de corrupción.

A destacar, por la vergüenza que suponen, o deberían suponer: el Caso Bárcenas y su amplia Caja B (donde las malas lenguas dicen que incluyeron al propio Presidente del Gobierno, Mr. Rajoy); la Gürtel – la trama de corrupción política con Francisco Correa a la cabeza, iniciada en 2009 y de donde han salido 187 imputados, 74 de ellos políticos; Operación Púnica, donde Francisco Granados, entre otros políticos y empresarios crearon una extensa red delictiva que presuntamente facilitaba la adjudicación de servicios públicos en los últimos dos años por valor de 250 millones de euros, a cambio del pago de comisiones ilegales; y el Caso de las tarjetas de Caja Madrid, y el despilfarro del dinero público cometido por todos los involucrados, que alcanzó un total de 15,5 millones de euros entre 1999 y 2012, bajo el mandato del exministro del PP, Rodrigo Rato.

Desde luego, la lista no acaba aquí. Podéis informaros desde la lista sin fin de casos en los que el PP se ha visto involucrado (al final del artículo).

2. Recortes: Todo por la troika (y las multinacionales, qué te crees).

Desde que el Partido Popular alcanzó su poder absolutista en el 2011, no ha parado de recortarlo todo (menos su contabilidad en B, suponemos). Y es que han abarcado todo: derechos sociales, derechos económicos y libertades. Siempre, claro está, a los trabajadores y ciudadanos de a pie, los vulnerables, los que llevan organizándose y reivindicando estos cuatro años el robo legal que este Gobierno se ha empeñado en llevar a cabo. Creo que pocos grandes empresarios se han quejado, por cierto, debe ser que les gustó la Reforma Laboral que les regalaron.

En definitiva, hemos vivido en poco tiempo el desmantelamiento del ya de por sí limitado Estado de Bienestar, donde han atacado a todo: Educación, en todos sus niveles y becas; la Sanidad, en proceso de privatización donde más poder tienen; en I+D+i; han acabado con las ayudas en dependencia, con la libertad de la mujer de decidir sobre su cuerpo y la opción de abortar; han penado el derecho a la protestacon su Ley Mordaza, y llenado de antidisturbios las plazas de los manifestantes; no han protegido el derecho a la vivienda y al trabajo digo, sino que lo han eliminado; han recortado en pensiones, con las que tanto se llenan la boca; convirtieron las televisiones públicas en tertulias de Intereconomía, robándonos el derecho a la información; robado el voto a los que se han visto obligados a emigrar, con la implementación del voto rogado… En definitiva, tal como señalan algunos comentaristas de Elrecortometro.org,  los recortes en Sanidad, Educación, Servicios Sociales y Pensiones han ascendido en torno a los 121.000 millones de euros. El neoliberalismo en estado puro.

3. La situación económica, peor aún: Pobreza, paro y desahucios. Y muchos más ricos.

Si hay algo que podemos destacar, de entrada, es el crecimiento de la desigualdad y de la pobreza en nuestro país. Cada día el número de hogares sin ingresos no deja de crecer. La población en riesgo de pobreza ha aumentado en un 28.8%, en 2013 eran 2.300.000 niños que, según UNICEF, vivían bajo el umbral de la pobreza. España es el 7º país más desigual de toda Europa. Y, mientras tanto, el número de ricos sigue creciendo a costa de los sectores vulnerables.

Y podrán decir que todo esto es por culpa de la crisis. Y podremos contestarles que no, que es el Gobierno el que ha precarizado el trabajo, aumentado la deuda pública, y abandonado a los más necesitados. Vayamos por pasos. La reforma laboral, aprobada al inicio de su Gobierno, no ha logrado fomentar el crecimiento. Todo lo contrario, hoy vivimos más precariedad y desigualdad laboral y social. El número de ocupados ha bajado drásticamente, y la contratación se ha convertido en papel mojado: tal y como observábamos en la EPA de octubre,  el número de asalariados con contrato indefinido ha descendido en 19.000 personas, mientras que el número de asalariados con contrato temporal ha aumentado en 205.000.

La otra pata de la precarización de las clases humildes y trabajadores viene de las subidas en impuestos en prácticamente todo: ha subido cinco veces el IRPF, cuatro el impuesto de sociedades y los especiales, dos del IVA y el IBI, una el de patrimonio. Mientras, por otro lado, se recortaba en ayudas como las becas a universitarios, cuya cuantía media que perciben ha caído un 27% desde el curso 2011-2012, o la desaparición de las ayudas para libros y material escolar.

Y todo esto, ¿para qué? Cuando el Partido Popular estaba en la oposición antes del 2011, criticaba al gobierno de ZP por inflar la deuda pública. Pues bien, la deuda de España ha continuado en ascenso durante la legislatura del PP hasta alcanzar el 98% del PIB y 1,046 billones de euros (más de 300.000 millones de euros en cuatro años). 

4. Crispación social en las calles. Fábrica de indignados, independentistas, filoetarrasprochavistas…

Allá en 2011 nació la ilusión del cambio con el 15-M en Sol. Sin tiempo para calar en la sociedad española, y con un bombardeo mediático sobre la crisis económica y el “hemos vivido por encima de nuestras posibilidades”, el Partido del miedo arrasó en unas elecciones autonómicas, primero, y después en las generales, alcanzando la mayoría absoluta que les ha dado estos años el poder de hacer lo que les ha dado la gana, sin escuchar a nadie. Frente a esto, la sociedad civil no se ha escondido, más bien todo lo contrario.Manifestaciones multitudinarias en Sol, Mareas por la educación, la sanidad, la emigración, el trabajo justo; los Rodea el Congreso, las Marchas por la Dignidad (pan, techo, trabajo), la PAH, los escraches…Han sido años de reivindicación y protesta, potenciada por un Gobierno antisocial, que nunca quiso escuchar las voces de esa “mayoría silenciosa” que ahora aspira a echarles del Gobierno. Solo el primer año de legislatura se dieron en nuestro país más de 36.000 manifestaciones y concentraciones en toda España. El número no ha dejado de crecer y crecer.

Por otro lado, el partido del nacionalismo español no ha hecho más que dividir España. En Cataluña los soberanistas han pasado de ser el 28% de la población en 2011 a un 40% en las pasadas elecciones catalanas. Es lo que pasa cuando se niega la opción al diálogo, cuando se criminaliza pensar diferente, cuando se obvia un proceso político que requiere de cauces democráticos para elegir su futuro.

5. Un programa incumplido: Papel mojado como antesala del 20D.

Cuatro años después, la “maldita hemerotéca” es fundamental. Sobre todo, cuando volvemos a ver carteles de Rajoy diciendo que “seguirán subiendo las pensiones” o que “bajarán los impuestos”. Este marketing de campaña es incluso más irrisible que las declaraciones que hacía Casado de que el Partido Popular había cumplido más del 90% de su programa electoral con el que se presentaron en 2011.

En él aparecían grandes promesas tales como “No voy a tocar las pensiones”, tampoco tocaría Sanidad y Educación, “No voy a introducir el copago en Sanidad”, Objetivo: “luchar contra la corrupción”, Independencia judicial, “El PP no pretende abaratar el despido”, “Bajaremos los impuestos”… Idílico, ¿verdad? No volvamos a caer en el error de creer promesas que sabemos que no quieren cumplir. El Partido Popular a legislado para una minoría, como mostró con la aprobación de la aministía fiscal, la reforma laboral que abarató el despido a las empresas, o el hecho de asumir cada uno de los recortes que madaban desde Alemania, el BCE o el FMI. No nos merecemos más esto.

 Pensar, Construir, Disputar. 


Anexo 1. Casos de Corrupción en los que se ha visto involucrado alguien del Partido Popular (fuente:yometiroalmonte.es):

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