El Partido “Nuestra Eslovaquia” ha conseguido en las elecciones legislativas un insólito 8% con un mensaje filonazi y de connotación racista.

El Partido Popular-Nuestra Eslovaquia ha logrado un inesperado 8% en las elecciones legislativas. Con un discurso de reminiscencia filonazi y tendencia ultraderechista, los resultados hacen que controlen 14 de los 150 escaños del Parlamento.

La formación liderada por Marian Kotleba ha conseguido así por primera vez una representación parlamentaria triplicando sus votos tras una campaña en la que haprotagonizado marchas contra la minoría gitana.

Mientras, el gobernante partido Social Democracia (SMER) del primer ministro Robert Fico ha ganado las elecciones, aunque sin la mayoría absoluta que tenía hasta ahora y con la formación de gobierno muy difícil por su distancia con las demás opciones políticas.

“Robert Fico ha asumido una de las posturas más duras sobre la inmigración entre los políticos de la UE, pero el resultado no ha sido unos extremistas bajo control, sino unos extremistas en el Parlamento“, ha argumentado el politólogo Dalibor Rohac, del Instituto de Empresa Americano.

Los resultados de Kotleba han sido una conmoción para medios de comunicación y políticos tradicionales. “Kotleba ha presentado a candidatos abiertamente fascistas en su lista”, ha denunciado el presidente del tercer partido en votos, el partido Gente Corriente, Igor Matovic.

La Hermandad Eslovaca, el antiguo partido de Kotleba, marchaba con uniformes negros similares a la Guardia Hlinka del régimen filonazi de 1939-45. El sacerdote católico Jozef Tiso gobernaba el Estado Eslovaco y permitió entonces la deportación de decenas de miles de judíos eslovacos a los campos de exterminio nazis. El partido fue ilegalizado en 2006 por fomentar el odio.

Kotleba fundó entonces un nuevo partido, cambió el uniforme por la americana y las marchas filonazis por la retórica antijitana, antiinmigración y anticorrupción. Ahora rechazan cualquier relación con el nazismo y centra sus críticas en la UE y la OTAN.

Hace dos años Kotleba ganó con una amplia mayoría en las elecciones al gobierno de la región de Banska Bystrica, en el centro de Eslovaquia.

“No somos fascistas ni neonazis, aunque puede que parezcamos extremistas en comparación con los partidos tibios”, ha argumentado uno de los nuevos diputados de la formación, Milan Uhrik. “Seguiremos en la oposición por ahora, pero creo que si hay elecciones anticipadas ganaremos arrasando”, ha añadido.

Los sondeos apuntan a que el Partido Popular-Nuestra Eslovaquiaes el favorito entre los votantes que ejercen su derecho por primera vez, con un 23 por ciento de apoyo.

Sus críticas a las uniones homosexuales atraen a los conservadores y sus frecuentes visitas a las zonas más deprimidas de la capital les dan popularidad entre las clases más bajas . Kotleba ha sido imputado en varias ocasiones por difusión de propaganda racista, pero siempre ha sido absuelto o se han retirado los cargos.

En las elecciones del 5 de marzo, el Smer-SD obtuvo 49 diputados (34 menos que en los anteriores comicios), seguido del partido Libertad y Solidaridad (21 escaños), Gente Corriente (19 escaños) y el Partido Nacional Eslovaco (15 escaños). Kotleba obtuvo 14 escaños, Somos Familia, 11; Most-Híd, 11 y Network 10.

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