Vidas heroicas

Manuel BáezSecretaría de Comunicación de Podemos Madrid

Decía Sören Kierkegaard que la vida sólo puede ser comprendida mirando hacia atrás, pero ha de ser vivida mirando hacia adelante.

España y Europa viven un momento crucial en su existencia, uno de esos instantes tan preciosos como escasos. Interludios en la historia que decantan el devenir de los tiempos hacia uno u otro lado, intersecciones que obligan al conjunto de la sociedad a posicionarse, a descubrirse a sí mismos como parte de un todo.

Como todo proceso físico, a una fuerza se le opone otra fuerza, y sólo la voluntad, la honestidad y la inteligencia colectiva pueden lograr vencer esa resistencia para lograr la consolidación del cambio. También hemos de tener en cuenta el pasado, los errores históricos, la utilización del miedo hacia el cambio que realizaron quienes gobernaron con guante de hierro, de forma cruel y despótica, el destino de sus compatriotas, vilipendiando la propia democracia y lo que debería ser una unión en igualdad de los pueblos.

Tras muchos años en los que hemos concebido la política como un término con connotaciones peyorativas, reservado para los pillos y los ladrones de guante blanco, la calle habla y respira política, las organizaciones sociales entran en las instituciones por la puerta grande, y la sociedad civil ha aprendido que la política es la organización de la sociedad, no el campo de juego de las élites o de los llamados “políticos de carrera”, alejados de la realidad social. Hemos dado un paso adelante, para reivindicarnos como los animales políticos de Aristóteles, y hemos demostrado que somos más eficaces, que gestionamos mejor y que elevar la corrupción a característica inevitable de la psique humana era una excusa para quienes sólo velan por sus propios intereses o los de sus dueños y señores.

El pasado nos dice que el miedo es una herramienta de control eficaz. El miedo es una reacción de parálisis, de huída y evitación. La parálisis social es la muerte, como ha demostrado la historia con los más grandes imperios, como Roma, Cartago, el imperio español, Portugal… La sociedad es un ecosistema en constante homeostasis y sólo la inteligencia colectiva puede mantener ese delicado equilibrio.

Permanecimos callados durante años, pero la conciencia social de nuestro país, esa suerte de Gaia social, en el que las ideologías se difuminan hasta transformarse en un todo mucho mayor que la suma de las partes, ha despertado.

Despierta, durmiente, despierta, porque es hora de hacer historia. Que nunca tengas que echar la vista atrás y arrepentirte cuando alguien te pregunte dónde estabas el 26 de junio de 2016. Que nadie nos diga que desperdiciamos la oportunidad, que arruinamos un futuro brillante. El verdadero triunfo de la democracia es la participación, el debate constante, el crecimiento conjunto, la confrontación sana y respetuosa de diferentes puntos de vista. La solución es el pensamiento, la fraternidad, la voluntad, el triunfo de la razón, pero también de la empatía, del cariño, del cuidado.  Cualidades que cada día muestran las personas en su vida diaria, una vida heroica, que recuerda por la adversidades enfrentadas a Hércules y sus trabajos.

Despierta y olvida el conformismo, la negatividad. Olvida que un día te dijeron que los sueños, sueños son. Esfuérzate por acercar la realidad al estado ideal, que nadie te diga nunca que no puedes hacerlo.

Es en momentos como este, en la víspera de unas elecciones históricas, cuando tenemos que vivir mirando hacia adelante, sin las ataduras de un pasado que aún duele, sin la rémora de la indolencia. Lo decía Pink Floyd, hemos vivido “cómodamente insatisfechos”, sumidos en una neblina que opacaba el día a día, en un país gris que se levantaba con miedo al mañana.

Hoy, reivindicarnos la humildad de las vidas heroicas, la fuerza de quienes sacan adelante a sus familias, de las mujeres que superan las dificultades y han logrado el cambio con sus manos, de las personas que, habiéndolo perdido todo, se han dejado la piel por lograr un tiempo diferente, la oportunidad de una vida mejor.

Porque, sí, es una oportunidad, no un hecho. Es ahora cuando construimos pueblo, cuando construimos una patria en la que las voces no sean acalladas por la monotonía de los días lluviosos. Nos encontramos ante la encrucijada de nuestras vidas, y el camino correcto está señalado mediante corazones morados y sonrisas.

Que nadie te diga nunca que no se puede, porque con cada gesto, con tu esfuerzo, has demostrado lo contrario.

Que nadie te diga que eres invisible, porque representas la esperanza de millones de voces que claman con una misma voz por la justicia y la igualdad.

Que la historia no pase a través de nuestra generación, ni de las venideras, porque nos negamos a ser figurantes en el cuadro de los poderosos. Queremos dejar trazos en el futuro por venir, queremos un lienzo que combine lo que lograron nuestros mayores con la esperanza de un país mejor.

Que nadie te pregunte dónde estabas el 26J, qué hiciste durante el año que cambió nuestro destino, porque estabas junto a mí, a mi lado.

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