La no regeneración del PP de Madrid: Cifuentes continúa con la senda de privatización de Aguirre

Mucho se ha hablado sobre la figura de Cristina Cifuentes y su carácter rompedor con el modelo anterior del Partido Popular, pese a llevar más de 20 años dedicada a la política dentro del partido. Medidas como la rebaja del abono joven de transportes o el permiso de llevar perros por el metro le han otorgado grandes réditos, pero estos no empañan el carácter continuista con las políticas de recortes y privatización, que ya inició Esperanza Aguirre en Madrid y Rajoy en el resto del país.

Esta semana hemos podido conocer, gracias a un informe de CC.OO. al respecto, los planes de la Comunidad de Madrid para la sanidad: Un mayor recorte en la pública y mayor dotación a la privada.

Según este estudio, el gasto en privatizaciones sanitarias se ha incrementado en un 95% desde 2009 a 2014 (de 414,85 a 810,25 millones). Esta tendencia parece no cambiar en los años venideros ya que están presupuestados 962,21 millones de euros para 2016. El gasto en privatizaciones sanitarias en 2009 era del 5% del presupuesto, en 2014 ya representaba el 11,5% y  este sigue aumentando.

Por su parte, el gasto en la sanidad pública ha caído estrepitosamente. Desde 2009 hasta nuestros días, el presupuesto a descendido 1.038 millones de euros hasta situarse en 6.944 millones (un recorte del 13%, pero si se tiene en cuenta la variación de los precios, llega al 21% en términos reales).

Según CC.OO. “no cabe duda de que una gran parte de los recortes en el gasto de la Sanidad Madrileña se han llevado a cabo reduciendo las plantillas y precarizando las condiciones laborales de los profesionales de los centros sanitarios”.

El modelo dual de la universidad

La situación del sistema universitario en la capital es otro de los frentes abiertos de la Presidenta. La necesaria solución de deficiencias y problemas del sistema educativo madrileño han servido de escusa perfecta a Cifuentes para presentar un modelo donde las desigualdades no hacen más que acentuarse.

El nuevo modelo, presentado esta semana, muestra una primera diferenciación entre profesionales dedicados a la investigación y a la docencia. Si hasta entonces estas facetas se conciliaban (con dificultades en cuanto a horarios, presupuestos, etc.), ahora se separarán a unos cuantos profesionales que podrán dedicarse a investigar, mientras que otros se mantendrán como simples dadores de clase.

El segundo gran cambio es la dotación de fondos a grupos y centros. Según unos criterios propios de los miembros de la Comunidad (no se especifican cuales), habrá centros y profesionales “excelentes” que tendrán una mayor dotación económica y derechos que el resto. Los “no excelentes” continuarán con la senda de precariedad y recortes que han vivido hasta ahora (y que se verán agravada).

La modernización del Espacio Madrileño de Educación Superior. Ideas para el debate (como se llama el documento presentado) solo dedica una página a la financiación y no recoge nada sobre precariedad, aumento de recursos, derechos y lucha contra la temporalidad de los contratos del profesorado.

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