Los secretos del pacto PSOE-Ciudadanos: Rivera vicepresidente

Con una nueva legislatura y varios meses desde que Albert Rivera y Pedro Sánchez firmasen su pacto “progresista reformista”, empiezan a conocerse alguna de las cláusulas que se ocultaron en su momento: Albert Rivera sería vicepresidente y Ciudadanos formaría parte del Gobierno.

A un lado quedaban las grandilocuentes lecciones de Albert Rivera, donde no paraba de repetir que ellos no formarían parte de ningún Gobierno y que, por supuesto, ellos no hablaban de sillones. La realidad era bien distinta: si no estaban contentos con que este pacto contase con un 80% de su programa (con medidas como el contrato único entre ellas), su líder Albert Rivera se convertiría en vicepresidente.

Según fuentes del partido, esta es una de las principales razones por las que, ahora, Ciudadanos no pueda cambiar su abstención a Rajoy por un “sí “.  Como declaran estas mismas fuentes, Rajoy también a ofrecido a los naranjas entrar en el Ejecutivo pero la razón por la que mantienen su “abstención técnica” es que el historial de corrupción del PP es mucho mayor que el del PSOE.

Pese a que Girauta ya habló de que “no les importaría ocupar algún ministerio” del Gobierno de Sánchez, no se quiso revelar que también ocuparían una vicepresidencia.

Esta es una muestra más de la trampa mediática de este pacto y de la incongruencia de PSOE y Ciudadanos cuando critican a Podemos por no querer adherirse a ese pacto. Día tras día oíamos en los medios tanto a Rivera como a Sánchez criticando que Pablo Iglesias quisiera formar parte del Gobierno (con un número de votos muy parejo al del PSOE y muy por encima de los de Ciudadano) y, sobre todo, que Iglesias pidiera una vicepresidencia: lo que hasta hace unos días era continuamente calificado como una insultante muestra de ego del líder de la formación morada.

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