La rebaja electoralista del IRPF hunde la recaudación fiscal que traterá más recortes

La jugada electoral del PP vuelve a salirnos cara a todos los españoles: la rebaja del IRPF que comenzó a aplicarse en 2015, y que buscaba conseguir rascar algún voto más para el PP en las elecciones venideras, ha desplomado la recaudación fiscal trayendo consigo un nuevo recorte al gasto de 4.000 millones de euros.

 Esta rebaja fiscal, que coincidió con el crecimiento descontrolado del déficit público hasta el 5% del PIB, hizo que los ingresos tributarios del año pasado se quedarán cortos por 4.100 milones respecto a lo presupuestado, según el Informe Anual de Recaudación Tributaria de 2015.

Esta cifra coincide con los alrededor de 4.000 millones de euros de recorte presupuestario en forma de acuerdos de no disponibilidad de créditos en el Estado y las comunidades autónomas, que el Gobierno ofreció a Bruselas nada más conoce la desviación del déficit público.

La Agencia Tributaria (AEAT) no esconde en el informe que la causa de este desfase en los ingresos fue la reforma fiscal. Recalca primero que “el entorno económico fue más favorable de lo contemplado en las previsiones que acompañaron los presupuestos para 2015”. Así, el PIB creció un 3,2%, cuando la previsión era del 2%.

Sin embargo, el Gobierno decidió adelantar al mes de julio (pocos meses antes de las elecciones del 20-D) la rebaja del IRPF que debía entrar en vigor en enero de este año, junto con ciertos cambios en el Impuesto de Sociedades.

Este cambio tuvo un impacto de 1.078 millones de euros no previsto en los presupuestos, según el informe, que añade que las devoluciones correspondientes al céntimo sanitario, que comenzaron a finales de 2014, tampoco se habían contemplado en el Presupuesto.

Por último, la AEAT alega que los cambios introducidos en la gestión del IVA de importación no tuvieron un efecto global en la recaudación, pero implicaron un traslado de ingresos de 2015 a 2016.

Tras este mea culpa, la AEAT cuantifica la magnitud del desfase por impuestos y destaca el agujero de 2.928 millones de euros generado en los ingresos del Impuesto de Sociedades por la rebaja de tipos. En el caso del IRPF, la desviación fue de 611 millones.

Del lado de los impuestos indirectos, el Impuesto sobre Hidrocarburos añadió una desviación sobre el presupuesto de 912 millones de euros, mientras que la recaudación por IVA se benefició de la mejora de las condiciones económicas y compensó los cambios en el IVA de importación, para ingresar 45 millones más sobre lo previsto.

Tras reconocer el impacto de la reforma fiscal, el Gobierno ha tenido que tomar medidas también para corregir el impacto de la eliminación del tipo mínimo en los pagos fraccionados del Impuesto de Sociedades en 2016, que llevado a caídas de ingresos por este impuesto cercanas al 50%.

Así, el Gobierno en funciones prevé recuperar, en cuanto se forme un Ejecutivo con capacidad legislativa, un tipo mínimo que será superior al 20%, con el que espera recaudar de las grandes empresas 6.000 millones de euros.

No obstante, desde la Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal (AIReF) dan por hecho que este año ya no se podrá alcanzar el incremento de la recaudación que se había previsto para este impuesto en el Presupuesto de 2016, del 20%.

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