Desbloqueando la vergüenza

Editorial // Redacción El DesperTTador 3.0

La portada de El País, principal medio de comunicación impulsor de dejar gobernar a Rajoy con el apoyo del partido socialista, señalaba que el PSOE acababa de desbloquear la situación política en España. Bueno, si bien es cierto que tendremos Gobierno de derechas, otra vez, a finales de este mes, también hay otros aspectos sin retornos que el Comité Federal ha desbloqueado para su partido.

Antes de nada, es necesario reiterar en la idea de que la Gestora y los impulsores de la abstención no lo hacían por un sentimiento de patriotismo, tal como señala Cebrián: más bien es la última carta por salvarse de una catástrofe previsiblemente acaecida en unas terceras elecciones: algunas encuestas señalan que el PSOE ronda los porcentajes de voto de Ciudadanos -también en caída libre-. Nuevamente, los intereses del partido por encima que los de los miles de votantes y militantes socialistas.

Por otro lado, es de lo más novedoso que se lleve a cabo esta abstención “técnica” –el calificativo que han intentado meter para quitarle peso al asunto- no lleve consigo ni una sola contrapartida para el Partido Popular. Al menos los de Albert Rivera exigieron alguna excusa para que no oliera tanto su bajada de pantalones ante la corrupción. El PSOE cede el Gobierno a Rajoy con la única esperanza de que este no les humille aún más.

Los principales activos que han llevado al partido a esta situación, tales como Susana Díaz, ni tan siquiera han tenido el valor de sacar la cara tras su holgada “victoria” en el Comité Federal. Muy ingenuos deben de ser si creen que su futuro político no corre peligro por esconderse de su decisión de terminar la derechización del PSOE. Muy aislados deben de estar si creen que los que confiaron en el puño y la rosa no recordarán este momento a la hora de volver a votar en unas elecciones  o en un Congreso del partido.

Cada vez molesta más ver la S de socialista y la O de obrero en un partido que vende barato su harakiri –algo que bien saben en el PSC, por ejemplo, que ya plantean reforzar su independencia para evitar que el lastre les arrase también a ellos-. El partido histórico de la Transición, que lleva cayendo en contradicción tras contradicción a lo largo de los últimos años, culmina su obra con una Gran Coalición del bipartidismo que les imposibilita negar su condición de Partido de las Élites Españolas (¿renombrarán sus siglas a PEE?).

Época negra para el PSOE y los socialistas de corazón, no hay duda. Pero no se puede caer en la apatía y el escepticismo absoluto, pues eso solo legitimaría más aún la hegemonía de una derecha sin escrúpulos ni frenos para arrasar los derechos de los ciudadanos y ciudadanas de este país. Hay que convertir el pesimismo en rabia, la resistencia en victoria: existe oposición al finalmente constituido PPSOE, hay alternativas de cambio que apuestan por la ciudadanía y no por los intereses de un partido.  Hay otro camino, solo falta ser consciente de que estuvo allí desde el principio.

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