Es Ahora: “El proceso de Madrid es una enorme oportunidad para transformar Podemos”

Hablamos con Juan Pedro del Campo y Marcelo Vechioli, responsables del equipo “Es Ahora, Podemos Madrid” procedente de Ciempozuelos, uno de los municipios de Madrid donde la candidatura de unidad popular Ahora Ciempozuelos gobierna desde las pasadas elecciones municipales.

Pregunta: La primera pregunta es obligada: ¿Los integrantes del equipo provenís de esta candidatura o de diferentes movimientos Sociales?

Juan Pedro: Algunos de los integrantes del equipo estamos en el Ayuntamiento, otros no. Pero fue una decisión estratégica de Podemos Ciempozuelos  apoyar la creación de Ahora Ciempozuelos  y por tanto, de alguna manera, Ahora Ciempozuelos es el resultado (entre muchas otras cosas y otras muchas voluntades) de que Podemos Ciempozuelos apostó por construir una candidatura ciudadana que fuera más allá de los partidos y de las identidades. De lo que sí venimos casi todos es de la Asamblea del 15M Ciempozuelos, que de alguna manera, es el origen del círculo Podemos  Ciempozuelos.  En la asamblea ciudadana del 15M de Ciempozuelos teníamos a gala precisamente eso: que todas las identidades y todas las historias habían conseguido convivir en una asamblea, discutir en términos de igualdad y llegar a acuerdos. De alguna forma de ahí venimos todos.

Marcelo: De alguna forma, los documentos de Es Ahora son consecuencia de la tradición que venimos arrastrando. Porque, cuando empezamos a elaborar los documentos de Es Ahora, tuvimos una óptica de participación y colaboración de todos los movimientos ciudadanos y de colectivos diversos. Es Ahora es un paso más en la idea de confluencias.

P: ¿Qué cosas han cambiado desde que esta candidatura ha cogido las riendas del gobierno municipal? 

J.P: En primer lugar, que en Ayuntamiento de Ciempozuelos se trabaja para y por Ciempozuelos. En los gobiernos del PP, Ciempozuelos  era lo de menos: básicamente de lo que se trataba era de aportar desde Ciempozuelos un granito de arena para el glorioso triunfo del Partido Popular. Desde que estamos en el gobierno esa perspectiva no existe y trabajamos en, para y con Ciempozuelos.

Han cambiado varias cosas: el descontrol del funcionamiento interno del Ayuntamiento está en vías de terminarse, situaciones extrañas y poco explicables con sueldos y funciones de algunos funcionarios están acabadas o a punto de acabarse, se escucha a los ciudadanos. Los ciudadanos  participan, hay comisiones de participación abiertas, en las que el ciudadano no tiene solamente la voz, sino la decisión; de hecho las decisiones se toman en el Parlamento pero con un compromiso  de que lo que se dice en las comisiones de participación se respeta, de manera que la participación es real.  También ha cambiado que tenemos plena conciencia de que hay que pagar lo que los contratos dicen y no lo que los contratistas digan.  Hay clara conciencia de que hay una deuda insoportable a la que tenemos que hacer frente, sin poner en peligro los programas sociales. Ha cambiado no solamente la gestión, sino el aire del  gobierno municipal. Otra cosa es que, precisamente porque somos conscientes de la deuda y de la escasez de  recursos, los ciudadanos no noten una mejoría importante, pero al menos no se produciría el empobrecimiento que se produciría con el gasto que tenía Ciempozuelos y, además, tenemos las necesidades sociales en la mejor manera posible: tanto el Banco de Alimentos, en la relación la Plataforma de Afectados por la Hipoteca… y eso los afectados lo notan.

P: ¿Los vecinos de Ciempozuelos  están contentos con estos casi dos años de gobierno de la candidatura popular?

J.P: Los vecinos de Ciempozuelos echan de menos cosas, que también nosotros echamos de menos. Estaríamos encantados de contar con fondos que nos permitieran contar con un servicio de basuras digno, con fondos que nos permitieran acabar con barreras arquitectónicas, estaríamos encantados de acabar con baches,  con fondos que nos permitieran de una vez por todas poner en orden los sistemas de alumbrado, de wifi, de sistemas electrónicos… en eso estamos trabajando pero más lentamente de lo que querríamos. ¿Los ciudadanos están contentos? Pues sí y no: sí, porque es verdad que hay un cambio y no, porque es más lento de lo que tendría que ser.

P: ¿Cómo veis la convocatoria para la reformulación de los estatutos de Podemos en la Comunidad de Madrid? ¿Es un nuevo Vistalegre a nivel autonómico?

J.P: Es un proceso muy interesante. Sin llegar a ser un Vistalegre a nivel autonómico, porque los estatutos que se aprobaron en Vistalegre siguen vigentes. Todo el mundo coincide en que hay que cambiarlos, pero mientras no se cambien estos estatutos a nivel estatal, los estatutos autonómicos tienen que atenerse a lo que dicen los estatutos estatales. De manera que es una oportunidad, lo que tenemos en esta asamblea ciudadana, de cambiar Podemos en la Comunidad de Madrid y hacerlo útil para transformar la manera de hacer política en Madrid. Pero no puede llegar todo lo lejos que podría llegar mientras estemos pendientes de la vigencia de Vistalegre.

Hay una cosa especialmente interesante que es que, a diferencia de lo que sucedió en Vistalegre y a diferencia de lo que viene siendo habitual,  en la Comunidad de Madrid se ha decidido que el debate de ideas, de documentos, el debate organizativo, el debate de documentos se iba a desligar del debate sobre las personas que van a ocupar puestos de responsabilidad en el Consejo Ciudadano y la Secretaría General.  De manera que, a diferencia de lo que ha pasado en otros procesos, el candidato a Secretario General no se presenta de con un proyecto político y organizativo; sino que el proyecto político y organizativo sale aprobado antes de que se presenten las candidaturas. Esto me parece una enorme novedad y nosotros creemos que es una enorme oportunidad; de hecho decidimos el nombre del equipo Es Ahora porque ahora es el momento, a lo mejor incluso el último momento, pero el momento.

M: Este proceso, yo creo que es un paso necesario. Es una crisis de crecimiento: partimos de una situación donde  el reto era conseguir un gobierno rápido y ahora estamos en una situación de definir lo que es Podemos. Estamos en el momento de definir si Podemos va a ser un partido más que va a concurrir temporalmente a las elecciones, con mayor o menor fortuna, para llegar a conseguir en un momento determinado el gobierno o es otra cosa. Con lo cual, desde mi punto de vista, si no somos capaces de vertebrar un nuevo modelo de partido político donde la gente participe, se tomen las decisiones de otra manera y los procesos sean distintos nos vamos a convertir en una pieza más del engranaje que, hasta la fecha, estamos viviendo. Y eso  no aportaría absolutamente nada, seríamos unas siglas más al reparto de escaños, diputados u otra clase de representación. Yo creo que ahora mismo estamos en la tesitura de convertirnos en algo que realmente sirva a la sociedad  o en un partido más.  Es una oportunidad que no sabemos cuándo se podrá repetir.

P: ¿Cuáles son las partes fundamentales que hay que cambiar en los 11 temas propuestos por Podemos CM y que vosotros recogéis en vuestro documento?

J.P: Nuestro documento es un documento largo y, en algunos asuntos, técnicamente complejo. Pero la cuestión  técnica deriva de la propuesta política que hacemos en ese documento.  Por supuesto que hacemos un documento para cada uno de los 11 asuntos que la convocatoria de asamblea ciudadana proponía, desde la organización de las estructuras organizativas de Podemos, hasta  la estructura territorial, la participación, la gestión, la relación con los municipios… hay 11 documentos   diferentes y hacemos aportaciones a todos ellos. Yo diría que, independientemente de la concreción en estos asuntos, hay una cuestión general por la que apostamos: pensamos que Podemos tiene que ser un instrumento democrático y para la democracia. Y, en este sentido, tiene que romper con el verticalismo que se ha instaurado en los estatutos de Vistalegre; hay que recordar que el Secretario General en Podemos es elegido al margen de cualquier otro órgano y el programa político lo presenta junto con su candidatura. De modo que el Consejo Ciudadano, no tiene capacidad de revisar esa línea política que se ha aprobado con el Secretario General y los Círculos no tienen ningún papel.

Nosotros creemos que debemos darle una vuelta a ese sistema y que Podemos sea una organización que permita la horizontalidad, la participación y la cooperación; de tal manera que todas aquellas personas que formen parte de la vida política sean los que tomen las decisiones y las acciones necesarias: que hagan política, que la política no la hagan los secretarios generales, sino los militantes o los activistas o los círculos en relación directa con los movimientos sociales, con las exigencias de la ciudadanía, con las exigencias de la gente… y que los secretarios generales y los Consejos Ciudadanos sean órganos catalizadores de la actividad política de los demás, pero que no sean los sujetos de la actividad política de Podemos, ni sean los guardianes que den órdenes a los militantes. Eso por un lado y, por otro, ser un partido democrático y para la democracia; nosotros procedemos casi todos de la asamblea 15M y, si algo aprendimos, es que los ciudadanos tienen derecho a ejercer el poder, tener el poder. Esto es lo que significa democracia, no que elijan unos representantes que van a tener el poder sino que ellos tienen el poder. El 15M demostró que los ciudadanos quieren ejercer ese poder. Si surgió Podemos es porque en el 15M encontramos ese límite precisamente: no podemos ejercer ese poder mientras lo ejercen otros. Queremos que la estructura organizativa y de trabajo político de Podemos permita a los ciudadanos ser quien mapeen los problemas, sean quienes decidan sus soluciones, investiguen cuales son las posibles soluciones, coordinen los puntos de vista y sean los que protagonicen la actividad política.

En este sentido, proponemos una organización territorial que sea realmente una organización territorial, que nos permita anclar la actividad política de Podemos a los territorios, a los problemas de la gente, y que no sea un simple un elemento para rellenar un proceso organizativo. No nos interesa rellenar huecos, sino que realmente la organización territorial de Podemos sirva para hacer política del común y para el común. Técnicamente luego se articula de muchas maneras, pero digamos que estas dos grandes líneas son las líneas de articulación de nuestro documento y las que estamos exigiendo a los demás grupos que debemos cumplir.

P: ¿Qué documentos del resto de equipos  os ha llamado la atención? ¿Creéis que tenéis posibilidades de transaccionar con ellos?

J.P: Nos han llamado la atención muchos. Hay algunos documentos que, básicamente, se empeñan en decir: lo que hemos hecho hasta ahora ha estado todo bien y lo que tenemos que hacer sólo es corregir alguna pequeña disfunción; con este tipo de documentos, evidentemente, no estamos de acuerdo.  Hay otros que dicen: no, no, hasta ahora las cosas no se han hecho bien, sí algunas cosas, pero básicamente hay un déficit de participación y de democracia; pero resulta que cuando hacen las propuestas organizativas y las propuestas políticas para solucionar esos déficits, desde nuestro punto de vista, no los solucionan. Hay propuestas que hablan de introducir especies de senados o confunden la participación con la comunicación de arriba abajo…de manera que esto nos parece curioso y también les estamos insistiendo en ello. Y luego hay otros documentos hechos por equipos pequeños, como el nuestro, que dicen cosas muy interesantes y nos damos cuenta que en casi todos ellos aparecen cuestiones como la necesidad de compatibilidad absoluta entre cargos, la necesidad de acabar con las listas plancha o la necesidad de articular una manera de estar en contacto con la sociedad civil; por lo general nos parecen documentos más cercanos, aunque también es verdad que desde un punto de vista estratégico creemos que existe la necesidad de crear documentos de transacción o de acuerdo con estos documentos pequeños, pero no solo con ellos. O conseguimos que haya una gran confluencia de documentos democráticos y por la democracia o finalmente el ganador será el documento que menos cosas quiere cambiar y, en ese sentido, vemos que hay diferentes posibilidades de acuerdo con distintos grupos dependiendo de cómo entiendan ellos la situación.

M: Es llamativo que en el poco tiempo de vida que tiene Podemos, se ha instalado un espíritu conservador donde se pretende mantener el statu quo que se instauró en Vistalegre y hay documentos que prácticamente lo que hacen es reproducir los documentos organizativos existentes pero con alguna pequeña matización, como si hubiéramos llegado a un sistema organizativo perfecto y perfectamente estructurado. Me llama la atención ese aspecto conservador y poco crítico de la realidad que estamos viviendo, que además es una realidad que en cuanto te mueves por los Círculos y sales del diálogo dentro de los órganos ves que no es aceptada masivamente; todo el mundo habla de que los Círculos están vacíos, de que la gente no participa en ellos, que sus opiniones no llegan, etc. Sin embargo esas críticas internas no solo se aceptan, sino que se han interiorizado. En un partido tan nuevo  ya se ha instalado un espíritu conservador que es totalmente refractario a cualquier tipo de crítica o de análisis para ver lo que no está funcionando.  A mí eso me llama muchísimo la atención. Hay otros documentos que efectivamente entran a analizar estas cuestiones pero que en alguno de ellos queda claro que no se quiere reflexionar, se quiere repetir la misma estructura del Vistalegre como si no pasara nada. Y yo creo que si eso se instala en Podemos, dejará de ser un instrumento de cambio: no puede concebirse una organización política que no sea de estar, en tiempo real, con lo que dice la ciudadanía. Si renunciamos a esa actitud, estaremos reproduciendo los esquemas que lo único que hacen es convertirnos en un partido más de aquellos que hemos estado diciendo que no nos representan.

P: ¿Creéis que con este proceso sale Podemos fortalecido?

J.P: Debe salir fortalecido, y salir fortalecido o no va a depender de las decisiones que tomemos cada uno, depende fundamentalmente de la actitud que tomen los distintos equipos o las distintas sensibilidades que componen Podemos: si hay una apuesta real de hacer de Podemos un instrumento  útil para el cambio democrático y para la democracia, sin duda Podemos va a salir fortalecido, va a salir como un instrumento útil para hacer política.

P: ¿Es inevitable llevar una nueva convocatoria a nivel estatal?

J.P: Sí, sin duda. Pero además una convocatoria que se plantee en los mismos términos abiertos que se ha llevado Madrid. No podemos volver a caer en el error de discutir figuras. Los compañeros que están cumpliendo con responsabilidades estatales lo harán mejor o peor, pero cómo lo hagan no debe condicionar la posibilidad de Podemos de ser un instrumento para el cambio; de manera que no dependa de personas, sino que dependa del trabajo de la organización, de su funcionamiento, del programa que se presenta a los ciudadanos, de  la manera de actuar, de la manera de hacer política. Si en esa asamblea futura somos capaces de construir un proceso abierto, sobre ideas, que fije posiciones y que, solo después, en competencia los compañeros quieran competir por un puesto de responsabilidad lo hagan, es posible que sea útil y que un Vistalegre 2 sea una buena cosa. Pero si volvemos a repetir los mismos sistemas de funcionamiento que sufrimos en Vistalegre, a lo mejor no hay una salida buena a la situación. Por eso pensamos que es tan importante que salga bien esta asamblea ciudadana de la Comunidad de Madrid. Si sale bien puede ser un modelo para abordar las discusiones a nivel estatal y que, en todo caso, pensamos que deben ir en la dirección que planteamos: verticalidad no,  democracia, transparencia, cooperación y trabajo político con la sociedad para ser capaces, si no de representar a la sociedad, de ser capaces de presentar las exigencias del común: ser un instrumento del cambio.

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