Cinco cosas que no sabías de Cebrián y el Grupo Prisa

En estas últimas semanas el nombre del Grupo Prisa y de su presidente ejecutivo, Juan Luis Cebrián, han salido a la palestra por su implicación en las presiones para evitar que Unidos Podemos pudiera formar parte del Gobierno. Pero ¿qué hay detrás de este medio? Aquí tienes sus  5 grandes escándalos:

1. Los becarios eternos de la SER y El País

“Firmar en las páginas de El País” con esta premisa tan atractiva el grupo de comunicación liderado por Cebrián atraía a cientos de recién licenciados para cursar el más que ofrecía el periódico junto a la UAM de Madrid. Después de un año de clases, los elegidos pasaban a las filas del diario donde, claramente, no cumplían funciones de becario (como debería de ser). Los estudiantes adquirían un puesto de responsabilidad, donde debían tomar decisiones, cumplían funciones similares a las de cualquier asalariado y tenían turnos eternos, que incluían noches y fines de semana.

Un caso parecido ocurría en la Cadena SER, los estudiantes adquirían un puesto similar al de cualquier otro trabajador en plantilla y, además, veían como su estancia se alargaba durante meses y años gracias a convenios de prácticas firmados con empresas de cursos formativos expertas en este tipo de negocios. Esta dilatación de sus estancias no les garantizaba, en ningún caso, un puesto en la empresa o en otras del grupo.

Esta extendida práctica de utilizar becarios para sustituir a trabajadores tuvo sus consecuencias: en 2012 el Ministerio de Trabajo, tras desoír las quejas y advertencias de dentro de la propia empresa con denunciarles a este organismo si no cambiaban estas prácticas, denunció a Prisa con una multa de 160.000 euros y a acatar la normativa vigente.  ¿Cuál fue la reacción del grupo ante estas denuncias? Pues seguir cometiendo estas irregularidades y volver a recibir denuncias al respecto: en 2014, al volverse a abrir investigaciones esta vez en la SER,  el gigante mediático despide a más de 60 becarios que se encontraban en una situación de “becarios vitalicios”, lo cual era ilegal.

2. El ERE multitudinario y la subida de sueldo de Cebrián

En 2014, Prisa presenta unas pérdidas de 649 millones de euros, con un ERE a sus espaldas en 2014 la compañía anuncia la realización de un nuevo expediente de regulación de empleo, que conllevará numerosos despidos.

Un año antes Cebrián, junto a Fernando Abril-Martorell y Manuel Polanco, afirmaron ceñir voluntariamente su retribución a la remuneración fija estipulada en sus contratos; cuando los 1,57 millones cobrados en 2013 se componen de 941.000 euros de fijo, 600.000 euros de variable y 32.000 euros por otros conceptos.  Pero un años más tarde el bonus del presidente ejecutivo dobló a lo que le correspondía por resultados, ascendiendo hasta los 2,1 millones de euros más un complemento de 1,2 millones en concepto de complemento de jubilación o retirement bonus. De esta manera, Cebrián se jubilará con un cheque de unos 6 millones de euros.

A pesar de todas estas prebendas, Cebrián pidió en 2013 un anticipo de 50.000 euros, libre de intereses y a cuenta de su retribución variable de 600.000 euros. Ésta se la ha garantizado el directivo gracias a que su contrato reza que tiene derecho a cobrar esta cantidad incluso “en el caso de que la determinación de consecución de objetivos sea inferior”, según explica la compañía. Gracias a esta clausula, el directivo pudo cobrar casi el doble de los 378.944 euros que le “hubiese correspondido de retribución variable en metálico devengada en el ejercicio 2013″.

3. Contrataciones ilegales y precarización

En 2013, tras la multa por la situación irregular de los becarios de El País, El Sindicato de Xornalistas de Galicia (SXG) denunció a El País por acrecentar  la precarización de sus trabajadores en Galicia. “El grupo está ejecutando un ERE y al no renovar contratos y además explota el trabajo de nuevos y antiguos becarios para cubrir las informaciones”, así rezaba el comunicado del sindicato y acusaba a Prisa de extender estas condiciones al resto de sus medios en esta comunidad autónoma.

Este año, un grupo de trabajadores de la imprenta de El País denunció la contratación ilegal de muchos de ellos ante los tribunales. Los trabajadores, con una edad media de antigüedad en la empresa de 17 años, denunciaban que no están cotizando a la Seguridad Social como les corresponde.   La solución Prisa fue ofrecer un despido improcedente, con una indemnización basada en los días trabajados en la empresa y no en los años de antigüedad en la misma.

4. Guerra contra los medios de comunicación y despidos ideológicos

Sin duda, el mayor escándalo mediático reciente es su guerra contra La Sexta, El Diario y La Marea a raíz de la publicación de la vinculación de la esposa del presidente en los papeles de Panamá. Esta filtración desató la ira de Cebrián y no dudo en anunciar una demanda contra estos medios. La denuncia quedó en nada pero si se cobró varias victimas.

Nada más saltar la noticia, Ignacio Escolar (director de El Diario) vio como sus colaboraciones en la Cadena SER, propiedad de Prisa, le anunció que prescindía de sus servicios como tertuliano del programa Hoy por Hoy. El periodista declaró al enterarse que Juan Luis Cebrián era el único responsable de su despido.

Además, el grupo comunicó a sus trabajadores que tenían prohibida la participación en programas y tertulias de los medios denunciados.

La  última gran víctima de la ira de Cebrián ha sido Fernando Berlín. El presentador, que había colaborado en la cadena durante 18 años, fue fulminado por su trabajo en La Cafetera (vinculada a El Diario). El propio Berlín afirmó que su cese se debió a “las batallas comerciales e ideológicas” de la cadena y advirtió que llegarían más despidos por los mismos motivos.

5. Cebrián y su amor por el petróleo iraní

A raíz de su declaración de guerra, La Sexta destapó un nuevo escándalo del presidente ejecutivo: figuraba como accionista de la petrolera Star Petroleum. Esta vinculación no tendría mayor importancia si no fuera por que, además de tener registro mercantil en Luxemburgo (paraíso fiscal), en este accionariado también aparece el empresario iraní Farshad Zandi.

Este magnate oriental tiene una estrecha relación con Cebrián, tanto es así que el editor de El País, pagó  casi 15 millones de euros a una “offshore” de Zandi en un banco suizo para conseguir el 4,9% de Star Petrolium en tres fases. Cinco días después de la firma del contrato, el valor de la empresa descendió desde 299,7 millones al millón de euros, lo que puede convertir a esta operación acordeón en una especie de estafa.

  1. Asqueroso facha explotador y sobre todo…HDLGP

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  2. És una crítica injusta perque no valora com cal la seva tasca de novel.lista, que com reconeix la crítica del diari El Pais, era la d’un autor consagrat. No es pot tenir tot.

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  3. Estaría bien un post sobre la historia de Cebrián, de Polanco y de PRISA, para ver de dónde vienen y qué papeles jugaron durante el franquismo.

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