“No está todo perdido, el CETA todavía se puede parar”

Hablamos con Cuca Hernández, vicecoordinadora de ATTAC y una de las personas con más conocimiento sobre el CETA de nuestro país, sobre la firma del pasado día 30, las previsiones de futuro y la votación en el Congreso sobre la propuesta de un referéndum para secundar la firma.

El pasado domingo día 30, tuvo lugar la firma del tratado de libre comercio entre la UE y Canadá. ¿Qué supone esta firma?¿Implica la entrada en vigor del CETA?

Esta firma lo único que implica es que se ha cubierto uno de los trámites de ratificación del CETA. Pero lo que ha demostrado es que los defensores del tratado no tienen un camino fácil: tanto en el Parlamento Europeo como en las ratificaciones nacionales que tienen que tener posteriormente va a tener muchas dificultades para salir adelante. Todavía no va a aplircarse, tiene que pasar la ratificación del parlamento europeo, que está planificada para el 14 de febrero, en ese momento solamente entrarían en vigor aquellas cuestiones que solo hagan referencia a la Unión Europea; todavía no está claro que las clausulas de protección al inversor (los famosos Tribunales) entren en ese momento en vigor, ya que dependen de la ratificación de los parlamentos nacionales.

¿Qué va a pasar a partir de ahora? ¿Qué pasos se van a seguir?

Primero se dará la ratificación por el Grupo de Comercio del Parlamento Europeo y, posteriormente el propio parlamento el 14 de febrero. Una vez se ratificase, sí es que se ratifica porque aún tiene que hacer mucha presión la ciudadanía para que la división entre los socialdemócratas se magnifique podamos vencer en el Parlamento, pasaría a ser aprobado por los parlamento nacionales y algunos regionales como es el caso de Bélgica; son en total 38 parlamentos los que tienen que ratificarlo, en el momento que uno de ellos dijese que no se paralizaría el tratado.

¿Se puede frenar a estas alturas la entrada en vigor del tratado?

Todavía estamos a tiempo de frenar. Las clausulas que ha firmado el Parlamento Valón dan pistas de que no se va a rectificar por su parte y por la de otros parlamentos belgas, ya que no están de acuerdo con la redacción del artículo 8 que habla de la protección a los inversores. Bélgica pide una nueva redacción que sea mucho más protectora con el derecho a legislar por parte de los estados; esta nueva redacción no parece que se vaya a dar, así que el freno por parte del parlamento belga está garantizado. Hay mucha división en otros parlamentos que también pueden ocasionar más paralizaciones.

La labor de la campaña #NoalTTIP es de incidencia política, de apoyo a aquellos políticos que están en contra, apoyando sus reivindicaciones y mostrando que esto no es un camino de rosas para los neoliberales, sino que tienen que demostrar que la libertad de comercio es igual que la libertad civil, porque hasta ahora lo que se ha visto con tratados anteriores como el NAFTA es que la ciudadanía pierde y que la afirmación de que “libertad de mercado es igual a libertad civil” es falso.

La semana pasada se llevó a cabo la votación en el Congreso a la petición de Unidos Podemos y ERC para solicitar un referéndum para decidir la firma o no del tratado. La proposición no de ley se desestimó con los votos en contra de PP,PSOE y Ciudadanos ¿Cómo valoras la petición de Unidos Podemos y ERC? ¿Qué supone la negativa del Congreso a ello? ¿Realmente es una forma de abrirse a Europa y al mundo como defienden PP, PSOE y Cs o es una supresión al liberalismo y a los mercados?

Yo no tengo muy claro si un referéndum, dado los resultados de los referéndums en las democracia, pero es una exigencia de mayor democracia, mayor transparencia; y tienen que demostrar que estos tratados que PP, PSOE y C’s quieren firmar son realmente buenos. Hay que decir que si las negociaciones del CETA hubieran sido transparentes y los parlamentos hubieran tenido acceso a su contenido, el Parlamento Valón hubiera podido estudiarlo tranquilamente y se habría incidido en la redacción en las necesidades democráticas; se ha hecho deprisa y corriendo sin forma de presentar ningún tipo de enmienda y esto supone el fallo a la democrácia de las instituciones europeas.

Es importante transmitir la idea de que no todo está perdido, todavía se puede parar. Las concesiones del Parlamento Valón no son una carta en blanco, tienen exigencias que pueden parar el CETA: Pero la ciudadanía tenemos que hacer incidencia en que el Parlamento Europeo aún puede parar el CETA y que son los parlamentarios los que deben informar a los ciudadanos y contar con su aprobación. Estamos asistiendo penosamente, tanto a nivel europeo como nacional, a una rendición ante el mercado neoliberal y estamos viendo como los socialdemócratas aceptan las reglas de juego como su nueva fe sin plantearse cómo afecta a los ciudadanos. La Comisión Europea está tomando modos de dictadura neoliberal dictatoriales y van a intentar ningunear y destrozar a todos aquellos que se opongan a sus pretensiones de aprobar el CETA o el TTIP.

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