Diego Cañamero: de jornalero a Diputado en el Congreso (review)

canamero-tuerka

Con la emoción propia de quien tiene en frente a un humilde jornalero que ha sido capaz de, con su esfuerzo, honestidad y compromiso político, llegar a erigirse como representante en la sede de la soberanía popular, comienza Pablo Iglesias a entrevistar a Diego Cañamero, empezando por un acercamiento rápido a los primeros años de vida del protagonista. Nacido en Campiños, Málaga, en 1956, se trasladó junto a su familia a Isla Mayor, en Sevilla, con tan solo tres meses, como hiciera de nuevo con 11 años, cuando finalmente recayeron en El Coronil, también en Sevilla.

Apenas recordando su infancia salen a relucir las represalias que sufrió su familia tanto por parte de padre como de madre. En una época en la que al señorito, el cacique del campo, le estaba permitido tratar vejatoriamente a los jornaleros, la madre de Diego siempre estuvo dispuesta a luchar contra la injusticia cotidiana de la que era testigo. Cañamero rememora de este modo la realidad propia de “Los santos inocentes”, novela de Miguel Delibes, en la cual dice verse representado fielmente.

Jornalero desde muy pequeño, criado que se negaba a ser y más tarde obrero en Terrassa. Con la muerte de su padre tuvo que volver a su pueblo de nuevo para hacerse cargo de su familia, en la que le esperaban siete hermanos menores que él. Con la vuelta a su tierra comenzó su actividad política a través del contacto con los jornaleros, y también algunos universitarios, más activos políticamente, y con ello los primeros encontronazos con la Guardia Civil.

Del Partido del Trabajo del Coronil al Sindicato Obrero del Campo en 1976 en el cual confluían corrientes marxistas, andalucistas, anarquistas y cristianos. Diego formó parte de ésta última, entre otras cosas, debido a su cercanía con quien es para él uno de sus máximos referentes, Diamantino García Acosta (1943-1995), el cura de los pobres.

Desde septiembre de 1987 hasta el 2001, cuando dimitió contando con mayoría absoluta, fue alcalde de El Coronil, etapa en la que compaginó además su labor en el sindicato y el trabajo en el campo. Durante la entrevista hace mención a una serie de medidas de las que otros municipios debieran tomar nota como son las políticas de vivienda y autoconstrucción, la implementación de huertos sociales, de 120 metros cuadrados y con agua, para todos los mayores de 60 años, y algunas iniciativas de solidaridad internacional como la ayuda al Pueblo Saharaui.

Una vez deja la política municipal se dedica por entero al trabajo sindical, aquel con el cual se siente más realizado, según sus propias palabras. Fruto de esta labor surge en 2007 el Sindicato Andaluz de Trabajadores (SAT), en palabras de Iglesias “casi el sindicato más reprimido de Europa”. Cañamero confirma tal represión haciendo referencia a los 200.000 euros en multas en el último año y al continuo intento de vincularlos con la violencia y el robo. Aun así el sindicato sigue creciendo y se presenta a las elecciones en aquellos municipios donde se lo piden los trabajadores, lo que refuerza dicha represión, personificada en el compañero del SAT y edil de Jaén en Común Andrés Bódalo, en la cárcel desde abril de este año por un “puñetazo en la barriga” a un concejal socialista que él niega y del que el principal testigo ha fallecido.

La entrevista no podía eludir la actual profesión de cañamero, Diputado en las Cortes Generales por Jaén, una situación que considera coyuntural y un tanto ajena, una rareza, y que tratará de ejercer tratando de no separarse de ese pueblo que tiene siempre presente. Su objetico no es otro que ejercer el cargo con compromiso ético, honradez y justicia. Como denuncia, las instituciones no deben de ser las fábricas de dinero de los poderosos y privilegiados; la política debiera estar marcada por convenio, como el resto de sectores económicos.

Termina la entrevista haciendo mención a sus referentes, el cura Diamantino, Gandhi y Anguita. Unos minutos antes enunciaba una frase que podría quedar para el recuerdo: “Las monjas que estaban en mi pueblo, me cago en diez, esas sí que eran comunistas, no piden nada,… o cristianas de verdad, no piden nada… trabajaban por nuestros abuelos…”.

* Lanzamos esta sección en nuestra web con el objetivo de difundir, más aún, los relatos y trayectorias de vida de aquellos sujetos que han hecho mucho por transformar nuestro país. Sin ser este un intento de suplantar a Pablo Iglesias y su equipo, creemos que la concreción en unos párrafos sobre estas entrevistas amplian en cierto modo su público, y con ellos, el mensaje de estas personas.

Deja un comentario