La muerte de Rita Barberá y el retroceso de la renovación democrática

Al Partido Popular le vale todo para limpiar su imagen. En este caso, han usado la muerte de Rita Barberá para cuestionar las nuevas medidas anticorrupción que habían firmado, y para tachar a los medios de comunicación y la sociedad crítica de culpables del fallecimiento.

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En política es de lo más común resignificar las cosas que ocurren en la sociedad para orientarlas en tu propio beneficio ideológico. Un ejemplo claro ha sido el de la muerte de Rita Barberá, donde muchos han hecho de médicos y psicólogos para explicar las causas de su fallecimiento. Y no, no hablaban de las causas naturales que llevan al infarto, si no que el origen real tenía un origen político y social. Qué barbaridad.

Es un claro ejemplo la actividad política y mediática de la derecha en los últimos días: Aprovechar la muerte de una imputada para dar marcha atrás en las medidas anticorrupción. Para cuestionar la presión mediática y ciudadana al desvelar el negocio en B del PP valenciano. Dos pájaros de un tiro, ¿verdad? El reencuadre es sencillo: los culpables de su muerte son los medios de comunicación y los partidos que presionaron por su dimisión –¡qué decir de Podemos, que ni siquiera fueron a su homenaje en el Congreso!-, los jueces que la imputaron “sin pruebas”, y la sociedad crítica que le pidió responsabilidades políticas. La víctima, el PP, encarnado en la figura de Rita Barberá.

Es un ejemplo más de lo antidemocrático que puede a llegar a ser el Partido Popular en su faceta más rancia y conservadora: cualquier pretexto o barbaridad les sirve de cortina de humo para ocultar sus vergüenzas, para desviar de lo que se habla. En este caso, la pobreza energética que sigue provocando muertos (otros muertos, no los ‘suyos’), quedando en un segundo plano de nuevo. La corrupción, como problema central del sistema político español, vuelve a ser cuestionada y revisada por un PP que no quiere que se sepa más verdad sobre su partido.

Sin embargo no hay que olvidar algunas cuestiones: Fue el Partido Popular, concretamente Rajoy, quién echó del partido a la senadora. No es fácil encontrar declaraciones de sus caras renovadoras diciendo pestes sobre la fallecida, reconvertidas en halagos tras su muerte. La han tratado de convertir en mártir, cuando una semana antes era su principal “piedra en el zapato”. La derecha española is different.

  1. !!Son tan sensibles estos del PP¡¡ que solo les está permitido la corrupción y el saqueo del dinero de nuestros contribuyentes. Después del aforamiento que existe en todos los políticos de la casta, si alguno muere por muerte natural, ellos dicen que ha sido por la persecución de la justicia y los políticos de la oposición.

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