Debemos Recuperar la Calle

Se oye en estos días: “Ahora que hemos recuperado la calle no debemos de perderla.”

Más que no perderla, recuperarla. Estamos en el buen camino pero aún queda muchísimo por hacer. Los barrios están bastante desmovilizados y hay que construir tejido social estable, permanente, en cada barrio, hay que llegar a construir, me refiero. Las manis deberían ser la punta del iceberg de lo que sucediera en los barrios día a día, cotidianamente. Por poner algún símil, las manis serían unos de los exámenes a los que se presentan los buenos estudiantes que estudian todos los días. Los otros “exámenes” serían: capacidad de movilización y respuesta en cada barrio, fraternidad popular materializada en solidaridad vecinal, redes de solidaridad efectivas en los distintos ámbitos, cuidados entre vecinos y vecinas, trabajo de estudio, reflexión y debate político y en los diversos temas, para llegar a construir, poner en marcha y mantener un verdadero poder del pueblo, capaz de monitorizar y poner coto al poder institucional, a la vez que transforma la realidad de manera efectiva en cada barrio, realidad social, política y material.

La lucha entendida como labor, como trabajo día a día, calle a calle, vecina con vecino. Por decirlo de alguna manera metafórica, salimos de las trincheras para trabajar en las calles.

Adoranser

Debemos Recuperar la Calle

Don Pantuflo y Zipi y Zape

Don Pantuflo todo el día
regañaba a Zipi y Zape
por cualquier cosa de nada
grande broncas les echaba

Les espiaba todo el día
a ver si algo que pasaba
que pudiera regañarles
cosa que a él le encantaba

Sólo pensaba en joderles
de la manera que fuera
se inventaba los delitos
que el Zipi y Zape hicieran

Que es que Zape con coleta
y que Zipi con el núcleo
eran dos muy buenos chicos
aplicados e impolutos

Pero el Pantuflo seguía
dale nunca que cesaba
de abroncarles por las cosas
que él corriendo se inventaba

Que le daba a la botella
mucho más de lo adecuado
por eso ya su cabeza
no regía demasiado

Hasta tal punto llegó
de la suya paranoia
que él mismito cierto día
empezó a auto regañarse

Se ponía frente al vidrio
del espejo de su casa
y su dedo índice en ristre
a sí mismo se abroncaba

De tal calibre las brocas
érase que las montaba
que llegaron los vecinos
a llamar a un tal siquiatra

Se lo llevaron bien preso
Don Pantuflo a la casa
de la gente que no piensa
como dicen que no es guasa

Y allí, él solo
en su propio manicomio
abroncándose seguía
en santo automatrimonio

Zape y Zipi que lo vieron
aliviados ya reían
que de ser tan buenos chicos
érase que no vivían

Pero ahora el Zipi y Zape
que vuelven a ser colegas
sin las broncas del Pantuflo
Morada pintarán la tierra

Adiós don Pantuflo adiós
y así también tus amigos
que sólo miran su ombligo
sin importarles más nada

Que ya se acabó su era
que llega la ya Morada
Zipi y Zape, Zape y Zipi
Son, de esa era, la entrada

Ahora somos todas juntas
y ya nos reímos felices
de sentirnos muy hermanas
y cambiar las directrices

Que antiguas normas vencieron
llegan pronto acuerdos nuevos
que serán del nuevo mundo
Morado, Luminoso, Sincero

En él viviremos juntas
y perdices comeremos
porque en él todas seremos
muy Felices
con Amor
por Dios
¡Qué Bendición!

Adoranser

Don Pantuflo y Zipi y Zape

Los Diez Mandamientos Actualizados

Estos serían los Diez Mandamientos algo actualizados pero plenos de sentido, para los que dicen que creen en Dios:

1.- Amarás a Dios sobre todas las cosas, no harás un dios del dinero, ni del poder, ni del prestigio, ni de alcanzar posición social. Amarás a Dios y, por tanto, a la humanidad y todo lo que hagas será para mejorar la humanidad. No ofrecerás sacrificios a ningún dios falso creado por ti tales como el dinero, el poder, el prestigio, la fama. No sacrificarás a la humanidad para pagar una deuda ilegítima adorando al dios dinero.

2.- No tomarás el nombre de Dios en vano, diciendo que gobiernas como Dios manda cuando no llevas el amor ni a Dios dentro de tu corazón y no haces lo que Dios quiere, que es cuidar de la humanidad. No tomarás el nombre de Dios en vano, yendo a misa, rezando y comulgando mientras todas tus obras son abominables a los ojos de Dios, mientras todas tus obras se encaminan a dañar a la humanidad, el pueblo de Dios.

3.- Descansarás y permitirás descansar del trabajo los días justos que correspondan a una vida digna. No obligarás al trabajador a trabajar sin descanso y sin medida. No obligarás a la gente a tener dos y tres trabajos para poder sobrevivir, no obligarás a la gente a llegar a la extenuación para tener siquiera qué comer. No explotarás al obrero y le pagarás su salario justo para que pueda disfrutar de su ocio y de su vida dignamente y esto le conduzca a la felicidad.

4.- Honrarás a tu padre y a tu madre no robándoles sus pensiones y no robándoles con preferentes. Los honrarás asegurándoles una vida digna en su vejez. Los honrarás no engañándoles, haciéndoles trabajar toda su vida para luego robarles su jubilación. Los honrarás ayudándolos, no dañándolos tal como haces ahora.

5.- No matarás. No matarás condenando a la gente a la miseria, a la precariedad, a la desesperación, al suicidio. No matarás suprimiendo los servicios públicos de salud y educación. No matarás a la sociedad condenándola al paro endémico y estructural. No matarás poniendo cuchillas en las vallas de las fronteras. No matarás las ilusiones, las fuerzas y las ganas de los jóvenes presentándoles un panorama artificial de desesperación y llamada a la inacción. No matarás la esperanza mintiendo sobre esta crisis Sísifo que has creado para nunca acabar.

6.- No cometerás adulterio, adulterando la verdad, manipulándola, engañando a la gente para obtener tu beneficio. No cometerás adulterio adulterando la realidad creando una crisis mentirosa que es una estafa en la que estás robando todo al pueblo de Dios, que es toda la humanidad. No cometerás adulterio manipulando a los medios de comunicación para que se conviertan en tus voceros y cerrándolos cuando ya no te hagan falta.

7.- No robarás. No robarás. No robarás. No robarás al pobre para dárselo al rico, porque la única manera de que haya ricos es empobrecer a la humanidad, es crear pobreza donde no la había, la única manera de que haya ricos es robar al pueblo de Dios, toda la humanidad. La única manera de que haya ricos es crear pobres. No ro-ba-rás. ¿Está claro? Es que no sé cómo decirlo más claro.

8.- No dirás falso testimonio contra tu prójimo. No mentirás en los juicios. No dejarás impune al culpable mientras castigas al inocente. No dirás que no sabías que te alquilabas el piso a ti misma. No dirás que no recibías sobres cuando los recibías. No dirás que eres inocente cuando sabes que eres culpable. No dirás que no has despilfarrado dinero público cuando lo has hecho a manos llenas. No dirás que no has defraudado y engañado para enriquecerte a costa del pueblo de Dios, toda la humanidad, cuando sabes que lo has hecho. No dirás que cualquiera lo haría en tu lugar para justificarte, porque no lo ha hecho cualquiera: lo has hecho tú.

9.- No consentirás que te dominen pensamientos impuros tales como la avaricia, el egoísmo, el ansia de poder, el ansia de prestigio social, el ansia de posesiones materiales, el ansia de dinero, porque si consientes que te dominen estos pensamientos impuros, tu vida será esclava de ellos y todo lo que hagas será para conseguir saciarlos, dañando al pueblo de Dios, a toda la humanidad.

10.- No codiciarás la casa de tu prójimo, ni le tendrás envidia. No codiciarás cosa alguna de tu prójimo ni sentirás envidia de ellas. No codiciarás los impuestos del pueblo, no codiciarás la salud del pueblo, no codiciarás la educación del pueblo, no codiciarás la sumisión del pueblo, no codiciarás el sufrimiento del pueblo, no codiciarás la vida del pueblo, no codiciarás el alma del pueblo, del pueblo de Dios que es toda la humanidad.

adoranser

Los Diez Mandamientos Actualizados